Terminar un tratamiento de ortodoncia suele generar una mezcla de alivio y satisfacción: por fin ves el resultado que esperabas. Pero hay un paso que a veces se pasa por alto y que es tan importante o incluso más que el propio tratamiento: la fase de retención. Sin los retenedores, es habitual que los dientes tiendan a moverse de nuevo con el paso del tiempo.
En este artículo te explicamos qué son los retenedores, por qué se recomiendan casi siempre después de la ortodoncia, qué tipos existen y qué ocurre si se dejan de usar antes de tiempo.
Qué es un retenedor y para qué sirve
Un retenedor es un dispositivo, fijo o removible, que se coloca al finalizar el tratamiento de ortodoncia con un objetivo claro: mantener los dientes en la posición conseguida durante el tratamiento. Aunque los brackets o los alineadores hayan corregido la posición dental, los dientes conservan cierta «memoria» y tienden a volver, poco a poco, hacia su posición anterior si no se controla ese movimiento.
Esto no significa que el tratamiento haya fallado ni que el resultado no sea válido: es un proceso natural del tejido que rodea al diente, y por eso la fase de retención forma parte del plan de tratamiento desde el principio, tanto si la ortodoncia se ha hecho con brackets como con alineadores invisibles. Si quieres repasar las diferencias entre ambas opciones, puedes consultar nuestra comparativa entre ortodoncia de brackets y ortodoncia invisible en Córdoba.
Tipos de retenedores más habituales
Retenedores fijos
Consisten en un fino alambre que se pega por la parte interior de los dientes, normalmente en el sector anteroinferior (de canino a canino). Su principal ventaja es que actúan de forma continua, sin depender de que el paciente se acuerde de ponérselo. Requieren una higiene cuidadosa, ya que el alambre puede dificultar el paso del hilo dental si no se limpia con la técnica adecuada.
Retenedores removibles
Son placas transparentes (similares a un alineador pero mas rigido), que el paciente se coloca y se retira. Su eficacia depende en gran medida de que se use con la constancia que indique el equipo, especialmente durante los primeros meses tras retirar la ortodoncia.
Combinación de ambos
En muchos casos se recomienda combinar un retenedor fijo con uno removible, sobre todo en la arcada donde ha habido un movimiento más importante durante el tratamiento. La decisión depende del caso concreto y se explica al finalizar la ortodoncia.
¿Durante cuánto tiempo hay que usar el retenedor?
No hay una respuesta única válida para todos los pacientes. En términos generales, los primeros meses tras retirar la ortodoncia son los más delicados, ya que los dientes tienden a moverse con más facilidad. Por eso, muchos protocolos recomiendan un uso más intensivo al principio y, más adelante, un uso nocturno a largo plazo. El equipo te indicará la pauta concreta según tu caso, tu edad y el tipo de movimiento que se haya corregido.
Qué pasa si dejas de usar el retenedor antes de tiempo
Es una de las causas más frecuentes de recidiva, es decir, de que los dientes vuelvan a moverse tras la ortodoncia. Algunos pacientes, al ver que el resultado estético ya es el que buscaban, dejan de usar el retenedor pensando que ya no es necesario. Con el tiempo, esto puede traducirse en:
- Pequeños giros o desplazamientos en los dientes anteriores.
- Apiñamiento leve, especialmente en la zona inferior.
- Cambios en la mordida que antes se habían corregido.
Si esto llega a ocurrir, no siempre es necesario repetir todo el tratamiento desde cero, pero sí puede requerir una nueva valoración para decidir cómo corregirlo. Por eso, mantener el retenedor según la pauta indicada es una forma sencilla de proteger la inversión de tiempo y esfuerzo que ha supuesto la ortodoncia.
Cuidados básicos del retenedor
- Retenedor fijo: utiliza cepillos interdentales para limpiar bien alrededor del alambre. Evita morder objetos duros que puedan despegarlo.
- Retenedor removible: límpialo con cepillo y agua, evita el agua del grifo y muy caliente (puede deformarlo) y guárdalo siempre en su funda cuando no lo lleves puesto.
- En ambos casos, acude a las revisiones que indique el equipo para comprobar que el retenedor sigue en buen estado y cumpliendo su función.
Retenedores en adultos frente a adolescentes
La fase de retención es igual de importante en un adulto que en un adolescente, aunque el enfoque puede variar ligeramente según el caso. Si te estás planteando empezar ortodoncia siendo adulto, puede interesarte también nuestro artículo sobre ortodoncia en adultos: por qué nunca es tarde para empezar, donde hablamos de las particularidades de este tipo de tratamiento.
Cómo lo trabajamos en Clínica La Sierra
Al finalizar cada tratamiento de ortodoncia, en Clínica La Sierra explicamos con detalle qué tipo de retenedor se recomienda para cada caso y por qué, así como la pauta de uso durante los primeros meses y a largo plazo. Como equipo familiar que acompaña al paciente durante todo el proceso, damos importancia a esta última fase tanto como a las anteriores, precisamente para que el resultado conseguido se mantenga con el paso del tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Los retenedores duelen? No deberían provocar dolor. Es normal notar cierta presión o sensación de «diferente» los primeros días, similar a cuando se ajusta la ortodoncia, pero no tiene por qué ser molesto de forma continuada. Si notas dolor persistente, conviene consultarlo con el equipo.
¿Puedo quitarme el retenedor removible para comer? Sí, los retenedores removibles se retiran para comer, igual que ocurre con los alineadores invisibles durante el tratamiento activo.
¿El retenedor fijo se nota al hablar o sonreír? Al colocarse en la cara interior de los dientes, normalmente no es visible al sonreír ni afecta al habla una vez que el paciente se acostumbra a él.
¿Es normal notar los dientes un poco «flojos» al principio? En los primeros días tras retirar la ortodoncia es habitual notar cierta sensación de movilidad leve, que suele estabilizarse con el uso constante del retenedor. Ante cualquier duda, es preferible consultarlo en la revisión.
¿Tengo que usar el retenedor de por vida? Depende del caso y de la pauta que indique el equipo. Muchos protocolos recomiendan un uso de mantenimiento prolongado, aunque con menor frecuencia que en los primeros meses.
¿Has terminado tu ortodoncia o estás valorando empezarla?
Tanto si necesitas resolver dudas sobre tu retenedor como si te estás planteando iniciar un tratamiento, lo mejor es una valoración personalizada. En Clínica La Sierra ofrecemos primera visita gratuita con radiografía y presupuesto impreso, sin compromiso.